Sobreprecio ( … de quien da menos).

Muchas veces me dicen que lo que cobro es caro o que hay alguien que “lo hace por menos, 30 40 euros.”. Eso ya lo sé, siempre hay alguien que cobra menos. Ya estuve ahí. También se que, en mi caso, cuando cobraba 30 o 40 euros por sesión vivía al margen, sin posibilidades de inversión de capacitación y viviendo con lo justo.

Lo que cobro no es casualidad, no es un número que me invente (aunque un poco de numerología me gusta). Esta construido por la experiencia como artista y como consultador. Además, es una cifra que me da la posibilidad de invertir, aspiraciones, seguir estudiando y… ah y pensando en los consultantes, es una forma de no saturarme y poder rendir lo mejor que puedo en cada sesión. El otro lado de la moneda es cobrar al limite que, me puedo imaginar, esa persona que cobra la media tiene varias alternativas de ingresos, servicios y actividades para poder alcanzar un sueldo o simplemente, se sobrecarga. Tarde o temprano va a tener que subir los precios, yo prefiero ahorrarme esa escalera y ya medir el precio justo que considero según un análisis estudiado. Yo soy más de si sos bueno en lo que haces cóbralo bien y la persona que lo valore es tu cliente. En general, cuando alguien cobra poco me genera dudas: es profesional? Tiene capacitaciones? Es autónomo (más allá de la legalidad, habla de la profesionalidad y la trayectoria? Tiene facultades? No estoy pidiendo que se pongan en el lugar del coach, ese es nuestro trabajo justamente. El consultante tiene que romper con sus propias limitaciones a través de la pregunta: Teniendo el dinero, ¿Cómo lo invertiría? Desde mi puto de vista, la respuesta teniendo la mejor experiencia posible. Claro, también, hay que aprender a administrar y gestionarse. Ahí radica la transformación.

Otro punto no menos importante, es que en la política de precios hay una razón y también hay una cuestión de salud y de bienestar. Por eso hay que andar con cuidado a la hora de cuestionar una precio porque puede venir de una necesidad o de un cuidado personal. Aquí el respeto es fundamental, es un fundamento, una base, un soporte y un sostén.

Ojo! que también, radica una ética profesional en el precio porque una escalada para abajo en los precios de las sesiones afecta a la persona pero también los colegas y la actividad del coaching. Aquí la responsabilidad es compartida entre el coach y el consultante. El coach por un lado porque debemos cernirnos en una competencia leal que nos nutra y que construya la actividad y por el cliente tiene ya que es el que busca, el que valora y el que paga. Entendemos que es un aprendizaje continuo ante la novedad.

Me pongo en el lugar de consultante o de ir al psicólogo y confió mas en una persona que cobra bien y con seguridad que alguien que cobra igual al montón. ¿Por qué? Porque, honestamente, estamos hablando de un servicio con cierta exclusividad (nadie se va a morir por no ir al coaching) donde el precio es un reflejo de la experiencia y si no es garantizado o satisfactoria la persona, simplemente, deja de asistir. El valor se ve reflejado en la experiencia misma, en el aprendizaje y en la transformación. Ahí está el don del coach y de sus capacidades para atender, no en el precio. El coach tiene la responsabilidad de mantenerse activo y actualizado. Cuando asisto a un coach, no se me ocurre pedir credenciales o curriculum. Simplemente, con tener cierta noción de su enfoque, probar y sentir que me sirve me alcanza. Es más si es me voy contento lo pago feliz de la vida y se que “se lo merece”. Me pregunto si pagase de menos, sabiendo que vale más, ¿sentiría lo mismo? Sabiendo que puedo, ¿dejaría de hacerlo? En las palabras de Pacto y Ca7triel “la que puede, puede”. Por eso, siempre invito a probar una sesión porque no hay mejor forma de explicar el servicio que la experiencia del mismo. Ahora, te pregunto, ¿Qué opinas? ¿Cómo coach o cómo consultante? Me gustaría conocer tu opinión.

2 respuestas a «Sobreprecio ( … de quien da menos).»

  1. Avatar de Matías
    Matías

    Tengo la sensación de que se mezclan conceptos, por un lado el Coaching como bien dice el artículo intenta ayudar al consultante a través de la pregunta. O la indagación. El Coaching artístico me parece que no es legítimo o puro, es difícil de explicar, porque el artista naturalmente vive en constante transformación, construcción, deconstrucción , autoindagación, y a la vez su expresión es infinita, en cuánto a variedad, estilos. Etc. Lo cuál sitúa a la figura del coach artístico ( en mi opinión y con todo respeto) en una charla más, en un intercambio más de ideas, en dónde el título de Coaching artístico sobra. Otra cosa es una mentoría, un acompañamiento, una hoja de ruta concreta y personalizada, basada en experiencia, contactos, consejos y por supuesto trasmisión de conocimientos. Ayudar a un artista a aclarar cuáles son sus objetivos , en que fase se encuentra, pasos a seguir, puertas a tocar. Me parece de muchísimo valor y necesario, sobretodo para los músicos ( yo soy del grupo el camino del busker) que tenemos tantas áreas de desarrollo y acción. Un abrazo!

    1. Avatar de JAD Coach Artistico

      Hola, Matías gracias por comentar. Es curioso lo que decís porque justamente el papel un coach artístico es lo que pones como una mentoría: «Ayudar a un artista a aclarar cuáles son sus objetivos , en que fase se encuentra, pasos a seguir, puertas a tocar. Me parece de muchísimo valor y necesario» desde un punto de escucha y haciendo preguntas. Ojo, no intento defender el coaching, cada uno tiene su percepción construida o infundada. por lo menos así lo entiendo yo y es lo que me enseñaron. Me encanto esto que decís: «el artista naturalmente vive en constante transformación, construcción, deconstrucción , auto indagación, y a la vez su expresión es infinita, en cuánto a variedad, estilos». Estoy totalmente de acuerdo, es un constante fluir y me llenaría que todos lo vivan así, como un camino imperfecto. Para algunos es mas fácil y para otros mucho mas difícil, por diversos motivos y limitaciones. Y acá creo que es a la inversa en lo que «es un intercambio de ideas», porque justamente el coach no da ideas o opiniones sino que es mas como un deshilar de la conversación siempre a través de la pregunta desarrolladora, creo que justamente el arte esta en no interceder con el ego, alguna recomendación puede haber pero no se basa en eso. Igualmente, es entendible que como son términos que están de moda pero no se terminan de entender me encanta que surja esto y se puede hablar. Me parece maravillosa tu reflexión. Esto es una apreciación personal, yo trabajo para ver a la gente brillar. Si algún momento la desentendí o no la entendí como tal me disculpo de antemano. Te mando un gran abrazo y mil gracias por participar, cuando quieras…

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Comments

  1. Matías dijo:

    Tengo la sensación de que se mezclan conceptos, por un lado el Coaching como bien dice el artículo intenta ayudar al consultante a través de la pregunta. O la indagación. El Coaching artístico me parece que no es legítimo o puro, es difícil de explicar, porque el artista naturalmente vive en constante transformación, construcción, deconstrucción , autoindagación, y a la vez su expresión es infinita, en cuánto a variedad, estilos. Etc. Lo cuál sitúa a la figura del coach artístico ( en mi opinión y con todo respeto) en una charla más, en un intercambio más de ideas, en dónde el título de Coaching artístico sobra. Otra cosa es una mentoría, un acompañamiento, una hoja de ruta concreta y personalizada, basada en experiencia, contactos, consejos y por supuesto trasmisión de conocimientos. Ayudar a un artista a aclarar cuáles son sus objetivos , en que fase se encuentra, pasos a seguir, puertas a tocar. Me parece de muchísimo valor y necesario, sobretodo para los músicos ( yo soy del grupo el camino del busker) que tenemos tantas áreas de desarrollo y acción. Un abrazo!

    • JAD Coach Artistico dijo:

      Hola, Matías gracias por comentar. Es curioso lo que decís porque justamente el papel un coach artístico es lo que pones como una mentoría: «Ayudar a un artista a aclarar cuáles son sus objetivos , en que fase se encuentra, pasos a seguir, puertas a tocar. Me parece de muchísimo valor y necesario» desde un punto de escucha y haciendo preguntas. Ojo, no intento defender el coaching, cada uno tiene su percepción construida o infundada. por lo menos así lo entiendo yo y es lo que me enseñaron. Me encanto esto que decís: «el artista naturalmente vive en constante transformación, construcción, deconstrucción , auto indagación, y a la vez su expresión es infinita, en cuánto a variedad, estilos». Estoy totalmente de acuerdo, es un constante fluir y me llenaría que todos lo vivan así, como un camino imperfecto. Para algunos es mas fácil y para otros mucho mas difícil, por diversos motivos y limitaciones. Y acá creo que es a la inversa en lo que «es un intercambio de ideas», porque justamente el coach no da ideas o opiniones sino que es mas como un deshilar de la conversación siempre a través de la pregunta desarrolladora, creo que justamente el arte esta en no interceder con el ego, alguna recomendación puede haber pero no se basa en eso. Igualmente, es entendible que como son términos que están de moda pero no se terminan de entender me encanta que surja esto y se puede hablar. Me parece maravillosa tu reflexión. Esto es una apreciación personal, yo trabajo para ver a la gente brillar. Si algún momento la desentendí o no la entendí como tal me disculpo de antemano. Te mando un gran abrazo y mil gracias por participar, cuando quieras…

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